domingo, diciembre 10, 2006

Mari Carmen Arocas Sanchís tiene la cabeza llena de pájaros. A sus 45 años fue detenida el pasado 8 de noviembre en Bergen, Noruega, porque viajaba en un tren sin billete y carecía de documentcación alguna, con lo que se le consideraba ilegal en ese país. Hablaba un inglés pasable y un español fluído, y decía ser la princesa Anastasia de Jerusalén de Palestina, y que estaba allí buscando a su príncipe porque quería traer la paz al mundo. Se lo confesó a una enfermera con todos los detalles: ella era la menor de las cuatro hijas del zar Nicolás II y su esposa la zarina Alejandra. Ingresó en prisión bajo el rótulo de Fraülein Unbekannt (Señorita desconocida) hasta que las autoridades noruegas decidieron pedir la colaboración de la Policía Española. Fue el propio alcalde Francesc Signes, del municipio valenciano de L'Alcúdia quien la reconoció en televisión y avisó a sus familiares: Mari Carmen estaba desaparecida desde 2004. No le importó nada entonces, y dejó a sus dos niños, José de 14 y Carmen Andrea de 7 años y se fue a buscar quién sabe qué a 3000 kilómetros de distancia. Nadie entiende cómo ha sobrevivido ni qué ha hecho en estos dos angustiosos años. Ahora es rubia y más delgada, pero sus padres y su hermano la han reconocido enseguida. La princesa Anastasia es filóloga y daba clases en un Instituto de Formación Profesional, pero no le gustaba este mundo. Se fue a Madrid y varios vecinos la han reconocido como Alba María, también princesa, amiga de un poeta peruano. Pobre Mari Carmen. Su familia la espera por Navidad después de estos años tremendos, pero ella insiste una y otra vez que no tiene papeles ni los necesita, que es ciudadana del mundo y está para ayudar a todos, porque para eso es una princesa. Decía Henrich Heine que "La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca." * Ya sé que se murió Pinochet, pero Mari Carmen me interesa muchísimo más. Fin de la historia.

2 comentarios:

Marianexy dijo...

Pues sí, que el mundo descanse en paz.
Y en cuanto a la locura, gracias por dar esa definición. Hace dos meses disfruto de una parecida que llena mis sentidos, TODOS; y espero seguir disfrutando.
Que vengan mas princesas y principes!

Anónimo dijo...

Si dejaramos en libertad todos los pájaros que llevamos dentro, el cielo fuera de puro sueños pintados.

Besos al vuelo