
Mi amiga Lourdes tiene razón (ella siempre ha tenido razón, la verdad) : hay que irse a
Isla Ternura. Y para que mi mala hostia (y nunca mejor dicho) no se siga agigantando en esta puñetera Semana Santa de los Carajos, mejor nos vamos a mi reino para pasar unos días de vacaciones. Grisel, ya sabes que allí te espero, corazón; Silvana...bueno, que después nos vamos todas pa' llá, a Montevideo a reirnos un rato. Tenemos muchas cosas que contarnos, pero aquí está la gran noticia: hoy, por fin, recuperé a mi
Alina Hajdú después de tantísimos años y casi me da un infarto de alegría. Te esperamos. No estaremos todas las de entonces (¡Tere, reacciona!; Maggie Mateo, inventa!, Lucía, resuelve eso!) Ya chismearemos de Raulito y Oscar Odio, de mi boda comandante, de los profes y de tí, que una legión de filólogas hispánicas son un peligro. Te tienes que venir Márgara divina y tú, mi Ili embarazada que te juro que descansas... Deby, estarás allí como la primera dándome la ternura que necesito, mi hermanita única. Cecilia, espabílate tú también que el pintor de los cuadros enormes no se va a poner celoso por unos días en el mar; Natacha, no me falles y así sales un poquito de ese frío neoyorkino; Lola, puedes pintar cuanto quieras; Mary, construye tus títeres, Judith, tú nos cantas como ya sabes que no canta nadie , pero mejor que sea con mi Aytana con su tres. Venga, las convoco a todas, amigas lejanas, amigas.... (pónganle música) "amigas, como ha pasado el tiempo..." Los vuelos salen directos desde Punta Manantial o Isla Canela. Allí nos vemos. Las beso, las quiero.